Profesora del Taller

Profesora del taller: Hilda Guzmán Montelongo

lunes, 16 de julio de 2018

EL HOMBRE QUE NO PODÍA DAR CUERDA AL RELOJ

Al empezar este pequeño resumen de lecturas "relojeras", comentábamos que seguramente cualquiera recordaría el texto de Cortázar con las instrucciones para dar cuerda a un reloj. Hay que decir que esas instrucciones no le hubieran servido de nada a Bustamante, el personaje de "El hombre que no podía dar cuerda al reloj" de Ramón Gómez de la Serna. Y no le hubieran sido útiles porque las de Cortázar son para un reloj de pulsera y el de Bustamante era un reloj de caja. El texto de Gómez de la Serna fue publicado en 1924 en la revista Buen Humor con ilustraciones del propio autor.

























Si las imágenes los han dejado intrigados y desean leerlo, pueden hacerlo aquí.

miércoles, 11 de julio de 2018

LOS GALLOS DESCOMPUESTOS de Ramón Gómez de la Serna

¿Tenemos un reloj interno que regula el trabajo de nuestro organismo? Los científicos dicen que sí, que incluso cada una de nuestras células lo tiene. ¿Qué se puede hacer si se descompone? Ramón Gómez de la Serna publicó en el número 39 de la revista Buen Humor (27/8/1922) un relato acerca de los problemas que causa el mal funcionamiento de dicho reloj, aunque él se refería al de los gallos ;)
Les comparto ese texto:






TIC... TAC... de Pedro Antonio de Alarcón

La onomatopeya que usamos en la lengua española para hablar del sonido del reloj es "tic tac" y si nos encontramos con que el título de un texto es precisamente ese, nos parecerá que el tema debe de ser el paso del tiempo o la espera.
Don Pedro Antonio de Alarcón, narrador español del siglo XIX, incluyó el relato "TIC... TAC..." en su volumen de Cuentos Amatorios. ¿De qué tratará? ¿De amor, dado que es uno de esos "cuentos amatorios"? ¿O no? 
Los invito a leerlo aquí: 
http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/cuentos-amatorios--0/html/ff06dbe0-82b1-11df-acc7-002185ce6064_4.html#I_77_


Para quien desee saber más de este autor, dejo el enlace del portal dedicado a él en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Allí podrán encontrar su biografía, obras, estudios, etc. 
http://www.cervantesvirtual.com/portales/pedro_antonio_de_alarcon/ 

lunes, 2 de julio de 2018

¿SE PARECÍAN LAS PERSONAS A LOS RELOJES?

Ya comentábamos que el tema de los relojes no es tan popular en esta época, por eso he puesto la pregunta en pasado. Pero el escritor español José Jackson Veyán (1852-1935), al parecer se hizo dicha pregunta y nos dio la respuesta en su texto «Relojería», publicado el 12 de noviembre de 1891 en La Voz de México.
Me arriesgaré a poner aquí un fragmento, aunque tal vez algunas comparaciones les parezcan ya obsoletas o machistas, pero creo que en el contexto de la época son bastante ingeniosas:

«Aunque dicen que resultan odiosas, caben muchas comparaciones entre la máquina de carne y la máquina de metal.

El sereno es un reloj despertador que en vez de repicar en el timbre, golpea en las puertas con el chuzo. 



El casero es un cronómetro inglés que tiene un mes de cuerda y otro en fianza.

La mujer inconstante es una saboneta que no tiene nunca hora fija.

El usurero es un reloj de cuco que no asoma la cabeza sino en la hora precisa.

El poeta es un reloj de música, que suena bien, pero que anda mal casi siempre.

Los oradores políticos no son otra cosa que relojes de repetición.

Hacer que varios hombres se pongan de acuerdo, es como colocar varios relojes en la misma hora. A los tres días cada uno marcha por su lado.

Tocar la aguja del registro para que un reloj adelante o atrase, es como necesitar de la justicia para que un hombre cumpla con su deber.

Un retrógrado en el siglo del progreso me hace el mismo efecto que un reloj de pesas.

Querer enterarse de lo que hablan cuatro mujeres reunidas, es como querer saber la hora en una relojería en donde marchan veinte relojes a un tiempo.»


Nota 1: fragmento de Relojería de José Jackson Veyán, texto publicado en 
La Voz de México, al que se puede acceder en la HNDM 
(Hemeroteca Nacional Digital de México).
Nota 2: las imágenes han sido encontradas en la red.

¿Con qué nos compararíamos hoy en día?

sábado, 30 de junio de 2018

JULIO CORTÁZAR Y LOS RELOJES

Supongo que al leer el título de esta entrada muchos recordarán las Instrucciones para dar cuerda al reloj o tal vez el reloj-alcachofa del cronopio, ese reloj que, al terminar de dar las horas, se puede comer con aceite, vinagre y sal. Les dejo aquí un texto un poco menos conocido de este autor, entre los que dedicó al tema de los relojes, y que he tomado de la revista EL CUENTO.


 Por si resultara poco legible en la imagen (aunque se puede agrandar), lo transcribo aquí:

 
RELOJ CARNÍVORO


Se sabe de un viajante de comercio a quien le empezó a doler la muñeca izquierda, justamente debajo del reloj pulsera. Al arrancarse el reloj, saltó la sangre: la herida mostraba la huella de unos dientes muy finos.
Julio Cortázar

viernes, 29 de junio de 2018

EL RELOJ COMO TEMA LITERARIO

Durante las sesiones del taller de invierno (enero-marzo de 2018) estuvimos leyendo textos cuyo tema era el reloj, ya sea como instrumento de medición o como objeto en sí. En la lista de lecturas también fueron incluidos algunos relatos sobre relojeros o las horas. 

El reloj como tema literario lo encontramos ya en el Siglo de Oro en las poesías de Francisco de Quevedo o en el siglo XVIII, por ejemplo en la fábula de Tomás de Iriarte «La discordia de los relojes»; sin embargo, descubrimos que en el siglo XIX y hasta mediados del XX era un tema recurrente en nuestra literatura, tanto en narrativa como en poesía, o incluso en teatro.
Hoy en día su popularidad como tema literario parece haber disminuido drásticamente quizás porque el reloj ha dejado de ser indispensable para saber la hora y se ve más como un objeto caro que refleja el estatus de la persona o como una antigüedad y tal vez sea por eso que hemos dejado de asociarlo con el paso del tiempo y la transitoriedad de la vida. En esta época tan llena de dispositivos electrónicos y de aparatos inteligentes, ¿se detiene la gente a pensar en lo efímero de nuestra existencia, a reflexionar en lo hecho y en lo que aún queda por hacer?
Por lo pronto, los invito a leer «El reloj de arena» de Francisco de Quevedo



y la fábula de Tomás de Iriarte que mencionamos antes


lunes, 25 de junio de 2018

TALLER DE JULIO: ESTA VEZ TAMBIÉN LOS SÁBADOS

Para el mes de julio se han propuesto dos horarios: el sábado por la tarde y el domingo por la mañana, para empezar el 7 y el 8 de julio, respectivamente. Aún queda tiempo para inscribirse, así que les recuerdo que en la página del Instituto Cervantes de Moscú, siguiendo el enlace, pueden consultar el precio y realizar la matrícula en línea.


Nota: la imagen ha sido tomada de la red, yo solo he añadido los letreritos ;)